Mitos Sobre la Píldora Anticonceptiva
Nota del Dr. Juan José Giannetti
Dentro de los métodos anticonceptivos más eficaces se encuentran las píldoras. Éstas deben ser recetadas por el médico y producen como principal mecanismo de acción la inhibición transitoria de la ovulación durante su empleo.

Si bien las píldoras anticonceptivas son los productos farmacéuticos más estudiados en la historia, a lo largo de sus más de 40 años de vida, se han difundido rumores (mitos) en torno a sus posibles efectos.

Esto puede hacer que muchas mujeres abandonen e interrumpan un método anticonceptivo tan seguro como el que nos ocupa, interfiriendo con las indicaciones del médico y exponiéndose a la posibilidad de un embarazo no deseado.

A continuación trataremos, someramente, algunos de los temas que más frecuentemente preocupan a las mujeres que utilizan la píldora.

* MITO: LA PÍLDORA ENGORDA
- REALIDAD: Existen múltiples estudios donde se demuestra que grupos de mujeres usuarias de píldoras anticonceptivas modernas no modificaron sustancialmente el peso corporal, en comparación con grupos similares de mujeres usuarias de otros métodos anticonceptivos. De esto se desprende que las píldoras anticonceptivas modernas prácticamente no modifican el peso corporal, debido a su muy baja dosis.

* MITO: LA PÍLDORA HACE RETENER LÍQUIDOS
- REALIDAD: Es muy difícil evaluar real y objetivamente el balance de líquidos en el organismo de una mujer, utilice o no píldoras. Estos mecanismos están influenciados por múltiples factores como, por ejemplo: temperatura ambiental, ejercicio físico, alimentación, condiciones premenstruales, etc.
Actualmente, se sabe que las píldoras modernas no producen modificaciones significativas del balance de líquidos y sales en el organismo de la mujer sana.

* MITO: LA PÍLDORA PUEDE PRODUCIR ACNÉ O HACER CRECER EL VELLO
- REALIDAD: El hirsutismo (crecimiento de vello en los lugares típicos del varón), el acné y la seborrea (aumento de la grasitud de la piel) habitualmente son efectos de una inadecuada cantidad o manifestación de las hormonas masculinas, que en poca cantidad posee toda mujer, y no un efecto originado por el uso de las píldoras anticonceptivas modernas. De hecho, algunas píldoras se utilizan eficazmente para el tratamiento de estos trastornos.

* MITO: LA PÍLDORA ALTERA LOS NERVIOS
- REALIDAD: El estado de salud psicológica de una mujer posee mayor relación con su entorno (factores sociales, laborales, sentimentales, familiares, etc.) que con el efecto de las píldoras anticonceptivas o cualquier otro tratamiento con medicamentos. Podríamos decir que la píldora, prácticamente, no tiene ninguna influencia sobre estos aspectos.

* MITO: SI SE TOMAN MEDICAMENTOS O SE INGIERE ALCOHOL CUANDO SE UTILIZA LA PÍLDORA, SE PIERDE EL EFECTO ANTICONCEPTIVO
- REALIDAD: Determinados tipos de medicamentos pueden influir en el mecanismo de acción de las píldoras anticonceptivas y, por lo tanto, disminuir su eficacia. Es importante consultar al médico en caso de tener que realizar tratamientos con algún medicamento.
No se ha demostrado que el alcohol en sí mismo interfiera en la eficacia de la píldora anticonceptiva. Pero en caso de que la ingestión de alcohol provoque ciertos trastornos en la salud (vómitos o diarrea), puede verse afectada la eficacia anticonceptiva. En estos casos es recomendable consultar al médico.

* MITO: LA PÍLDORA PRODUCE CÁNCER
- REALIDAD: Al contrario de lo que se cree, se sabe que los anticonceptivos hormonales presentan claros beneficios, disminuyendo el riesgo de cáncer de endometrio (sector interno del útero) y de ovario.
Aún luego de suspender el uso de la píldora, este efecto protector dura más de 10 años.
No se ha comprobado que exista relación causal entre el cáncer de mama, u otros cánceres frecuentes en la mujer, con el uso de anticonceptivos orales.

* MITO: LAS MUJERES QUE UTILIZAN LA PÍLDORA DEBEN REALIZAR DESCANSOS PERIÓDICOS EN LA TOMA
- REALIDAD: Este es un mito muy difundido que, al de carecer de bases científica, puede dar origen a una serie de inconvenientes como, por ejemplo: los embarazos no deseados, la aparición de irregularidades de sangrado u otros efectos colaterales (intolerancia gástrica, tensión mamaria, etc.).
No es recomendable realizar descanso alguno en el uso de la píldora. Puede utilizarse sin interrupción por años. Solamente deben realizase los 7 días de intervalo, sin toma de píldoras, entre un envase y el siguiente, en las píldoras de 21 días.
Excepcionalmente, el médico considerará la interrupción del tratamiento, atendiendo a una razón determinada.

* MITO: DESPUÉS DE USAR PÍLDORAS ANTICONCEPTIVAS, SE PRESENTAN DIFICULTADES PARA QUEDAR EMBARAZADA
- REALIDAD: Este método anticonceptivo es reversible. Esto quiero decir que, al suspender la toma de las píldoras, se recupera la condición previa de fertilidad en forma prácticamente inmediata.
Si la mujer tenía alteraciones de la fertilidad antes de comenzar el uso de las píldoras (que frecuentemente se asocian a trastornos menstruales), posiblemente estos problemas vuelvan a aparecer luego de la suspensión de la píldora.

NO LE HAGAS CASO A LOS MITOS
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